“Mi almacén virtual”: así es como yo comencé a llamarlo antes de saber nada del concepto de “nube“, cuando a través de una noticia del CiberP@is me lo dieron a conocer. Desde entonces, se ha convertido en una pieza imprescindible de trabajo cotidiano y lo he sustituido por el pendrive que ha pasado a estar en un cajón de mi escritorio de forma permanente.

Dropbox lo he instalado en mi ordenador de casa y en el del trabajo y de esta manera me permite tener sincronizadas todas las carpetas, sin necesidad de tener que guardarme en mi “antigua” memoria USB los documentos con los que más trabajo. Puedo acceder a ellos indistintamente desde los dos ordenadores… y si estoy en otro sitio también puedo trabajar con mis carpetas gracias a su acceso web, mediante nombre de usuario y contraseña. Para mí todo son ventajas: su capacidad de 2 gigas… y sobre todo que puedo compartir carpetas con colegas para emprender algún trabajo conjunto… y sin necesidad de tener que quedar con ellas físicamente.
Para saber un poco más: Blog de Fernando Plaza, Neoteo, DiarioLinux, Dropbox Tour




0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.
Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.